Los mayores se unen a los juguetes sexuales y con mando

Los juguetes sexuales se está viendo un aumento de de ventas en los últimos años con el aumento de las web de sex shop como la de CAYRAS y de hablar sin tapujos  y de una forma relajada , las personas cada día se interesan  en los juguetes sexuales, como vibradores, penes,  lencería, sadomasoquismo y más cosas.

Todo esto este cambio está sucediendo porque las nuevas generaciones ya vienen con una mentalidad abierta a la sexualidad con todas las sus condiciones  y por supuesto probar con la juguetería sexual con su pareja con pollas, vaginas, látigos, dildos, vibradores, con pilas o sin pilas.

Los más mayores nos están asombrando muchísimo, ya que estamos recibiendo pedidos de ellos, y no se cortan en comprar de todo tipo de juguetes sexuales de nuestro sex shop nuestro CAYRAS.COM, algunos nos llaman por teléfono y nos piden opinión de por accesorios de pene, juguetes eléctricos que se puedan sumergir en el agua con su pareja, arneses,  y en plan de broma una mujer muy alegre pero mayor me pidió consejo sobre las barras de baile, yo le pregunte la edad y cuando me la dijo, me quedé un ratito pensando, ella se reía y yo acabe diciéndole que buscara otra barra más pequeña, dura que tuviera batería y si era posible con mando a distancia, cómo un pene a su medida y que en vez de quedarse en su casa, que saliera a dar una vuelta con su vibrador a la calle y se diera una vuelta placentera, con orgasmos  seguidos y continuos.

La señora se reía diciéndome que la barra de sexo que me la quedara yo, y que le diera alguna idea  sobre que vibrador, masturbador, para mujeres que se pudiera llevar la calle.

Después de un ratito viendo los juguetes de BDS, desarrolladores, electroestimulación  y estimuladores, se intereso por la lencería, especialmente en los bodis de cuero, para asombrar a su marido de día y de noche, que me decía que era muy activo y que estaba buscando varios artículos sexuales, para probar cosas nuevas. Pero se acordó de su consolador y dijo “vale yo llevaré por la calle uno de tus consoladores ¿pero y mi marido?” y volvimos a empezar buscando artículos que le pudieran valer a su marido en su poya como a ella en su coño.

Cuando encontramos la vagina con mando, apareció la voz del marido y dijo que se apuntaba pero necesitaría  para ese vibrador un arnés para que no se callera, se lo buscamos y yo creo que este matrimonio se divierten perfectamente por la calle y que tendrán que cargar muchas veces las baterías de sus aparatos sexuales  eléctricos

Piedad Moreno.